Vivamos sin violencia. Mecanismos para la reducción de la violencia sexual y su impacto en mujeres, adolescentes, niñas y niños en el Sur de Camerún

El proyecto tiene por objetivo reducir la violencia sexual y su impacto en la población de del Sur de Camerún, con especial atención a mujeres, adolescentes y menores del grupo étnico minoritario, pigmeo baka. Para ello, se propone trabajar desde la educación y la sensibilización en materia de salud sexual reproductiva y violencia sexual y en la difusión de los recorridos de apoyo y terapéuticos de las víctimas, gracias a la colaboración con una red de instituciones y a través de la realización de sesiones periódicas en los centros de primaria y secundaria, así como con las comunidades.
El proyecto se localiza en el departamento Dja et Lobo, en la región Sur de Camerún, en los subdepartamentos de Djoum y Mintom. Se trata de una zona de selva ecuatorial de asentamientos poblacionales dispersos a lo largo de las carreteras y una economía prácticamente de subsistencia. En esta región conviven dos etnias: la mayoritaria bantú y la minoritaria pigmea (Baka). Entre ambas etnias existe una relación de abuso y marginación hacia la minoritaría provocando, entre otras cosas, que las diferencias socioeconómicas entre ambas sean grandes y una fuerte desigualdad en el acceso a los derechos básicos.
ONU mujeres, estima que, en algún momento de sus vidas, el 35% de las mujeres a nivel mundial ha sufrido algún tipo de violencia sexual y/o física (sin incluir el acoso). La OMS expone cómo la violencia sexual tiene consecuencias graves sociales, conductuales, así como en la salud mental y física para las víctimas. Se exponen al riesgo de embarazos no deseados, abortos inseguros y un riesgo mayor de contraer enfermedades de transmisión sexual, repercusiones que afectan a su entorno y comunidad o incluso a su descendencia, al generar rechazo o abandono. Supone una violación grave de los derechos humanos y libertades de las víctimas que anula el pleno goce y ejercicios de los mismos.
En el caso de Camerún, según la asociación de lucha contra la violencia hacia las mujeres (ALVF), en 2011 las estadísticas demostraron unas cifras de violencia sexual escalofriantes entre las que destacamos que, a nivel nacional, el 55% de las mujeres entre 15 y 50 años habían sufrido diferentes tipos de violencia desde los 15 años, en el sur 52% de las mujeres han sufrido violencia física, psíquica o sexual ejercida por el marido, ya sea dentro del matrimonio, fuera o en el momento de ruptura. La falta de visibilización y sensibilización incurre en una ausencia de servicios de atención y acompañamiento específicos para el tema, una falta de personal sensibilizado y especializado, y de una ausencia total de mecanismos de prevención, denuncia, protección y acceso a la justicia.
Para la reducción de la violencia sexual y su impacto se proponen tres líneas de acción durante un año:
– La formalización de una red de instituciones públicas y privadas (cuerpos de seguridad del estado, administración de justicia, servicios sociales y centros sanitarios) para la atención de víctimas de violencia sexual en las zonas de Djoum y Mintom. Instituciones con las que ya tenemos una carta de compromiso de colaboración.
– Ciclo de formaciones en 14 centros escolares, (alumnado total curso 2020/2021: 5.710, siendo primaria: 3.119 y secundaria: 2.591), en cinco comunidades que cuentan con una población total de 7.070 personas y en las instituciones colaboradoras; lugares ya seleccionados con los que venimos trabajando.
– Derivación y seguimiento de las víctimas de violencia sexual que acudan a este recurso a las instituciones colaboradoras.
Educadora social / psicóloga: 3.292,68€
Dinamizadora local : 1.463,41€
Comunicación: 548,78€
Material fungible: 182,93€
Espacio de atención: 182,93€
Movilidad: 1.829,27€
TOTAL: 7.500€


Zerca y Lejos

https://www.zercaylejos.org

Zerca y Lejos es una asociación que persigue la justicia social y la transformación de la sociedad a través del voluntariado, la toma de conciencia y la cooperación al desarrollo internacional. Trabajamos desde 2001 en Camerún, en las regiones del Extremo Norte y del Sur, y desde 2016 en Perú, acompañando a colectivos vulnerados, con el objetivo de favorecer su autonomía y satisfacer sus derechos humanos vulnerados.
Nuestra estrategia se basa en cuatro pilares interconectados y complementarios que, según Naciones Unidas, son necesarios para el desarrollo humano integral: Agua y Saneamiento, Salud, Educación y Medios de vida. Todo ello con un enfoque de género y derechos humanos.
Además, nuestro trabajo se desarrolla en estrecha relación con las instituciones locales, alineando nuestros objetivos y realizando un refuerzo de sus capacidades, con el fin de que, a medio-largo plazo, se responsabilicen de sus obligaciones y puedan dar respuesta de manera autónoma.