
La educación que transforma: apoyo al centro de acogida hogar la Misericordia (Mbuji-Mayi, República Democrática del Congo)
El Hogar La Misericordia, situado en la ciudad de Mbuji-Mayi, en la República Democrática del Congo, fue fundado en 1996 por la religiosa Regine Mutombo Lusamba, de la Congregación de Santa Ángela de Merici, con el objetivo de acoger a niños y jóvenes huérfanos y en situación de vulnerabilidad extrema. Su permanencia en La Misericordia mantiene a estos menores y jóvenes a salvo de la vida en la calle, los malos tratos, la violencia, la explotación y las bandas juveniles, y además, como se espera de una familia, les ofrece una vivienda digna en la que se sienten seguros, una alimentación adecuada y suficiente, educación y el cariño y los cuidados propios de un hogar.
Los menores y jóvenes de La Misericordia están en una situación de profunda vulnerabilidad, pues carecen del apoyo de su familia biológica en el que es uno de los países más pobres del mundo. Además, son víctimas de un grave estigma, ya que el drama de los “niños brujos” se ha generalizado tanto en la R.D. del Congo, que todos los niños y niñas que viven en centros de acogida son identificados como tales, aunque nunca hayan sido acusados de brujería, llegando a ser víctimas de agresiones en su propia comunidad. Es aquí donde radica el gran valor humano y social de la labor del Hogar La Misericordia, acogiendo a niños que no solo son víctimas de una discriminación intolerable, sino que también precisan de una especial protección.
Cada año La Misericordia acoge una media de 70 menores y jóvenes de 0 a 24 años de la ciudad de Mbuji-Mayi y su área de influencia, en su mayoría huérfanos o abandonados por sus familias. En el proceso de acogida se da prioridad a las niñas para evitar que caigan en las redes de prostitución que existen en las grandes ciudades del país. Desde hace más de 30 años, La Misericordia ha sido la única oportunidad de supervivencia para más de 500 niños y niñas que viven en situación de vulnerabilidad extrema.
Cuando en el año 2014 la fundadora y actual presidenta de Dilaya visita La Misericordia, estos niños y jóvenes vivían en condiciones insalubres y tan solo comían una vez al día. Tras ese encuentro, nace la Fundación Dilaya y con ella un fuerte compromiso con la labor que realiza el centro para garantizar los derechos de los menores y jóvenes que allí viven. Podemos decir por tanto que La Misericordia es el germen que dio lugar a una entidad que hoy está presente en otros tres países de África Central y Oriental, en los que ha realizado más de 130 proyectos que benefician a más de 60.000 personas.
En el año 2015 la Congregación de Santa Ángela de Merici y la Fundación Dilaya firman un acuerdo de colaboración por el cual la primera se compromete a asumir los gastos de funcionamiento del centro hasta que este pueda autosostenerse, priorizándose la alimentación y la educación de menores y jóvenes que viven en el centro. Además de cubrir sus necesidades más básicas, Dilaya ha apoyado más de 30 proyectos dirigidos a que los niños y jóvenes de La Misericordia tengan una vivienda en condiciones, segura, con luz eléctrica, agua y saneamiento.
El Premio Solidario del Seguro se invertirá en la educación de los menores y jóvenes que viven en La Misericordia, pues tanto la Congregación de Santa Ángela de Merici como la Fundación Dilaya están de acuerdo en que la educación es la principal herramienta que les podemos proporcionar para que alcancen una vida plena, como adultos independientes y sin pobreza.
Fundación Dilaya
Dilaya es una fundación de cooperación internacional para el desarrollo que nace en Madrid en el año 2014. Desde ese año ha apoyado más de 130 proyectos que se han llevado a cabo en la República Democrática del Congo, Kenia, Mozambique y Camerún. Estos proyectos, que benefician de forma directa a más de 60.000 personas, tienen como objetivo promover el derecho a la educación, la salud, el agua y saneamiento, la alimentación y la seguridad alimentaria entre los grupos de población más vulnerables, como niños y niñas en situación de extrema vulnerabilidad social y mujeres del ámbito rural. La inversión realizada en estos proyectos ha sido de cerca de 2.200.000 euros.
Desde el año 2022 la Fundación Dilaya cuenta con el Sello Dona con Confianza otorgado por la Fundación Lealtad, cumpliendo íntegramente los principios de transparencia y buenas prácticas que se analizan para la obtención del sello.
