
Próximo y Abierto – San Felipe Neri
En el contexto actual, la exclusión social y la vulnerabilidad afectan de manera directa a personas adultas que sufren problemas de salud mental, diagnosticados o no. Muchas de ellas, por dificultades administrativas, falta de red familiar o social, o por su situación irregular, quedan al margen de los recursos públicos y de la atención especializada, lo que agrava su malestar y limita su autonomía. El estigma y las barreras de acceso impiden que puedan recibir la ayuda necesaria, perpetuando su aislamiento y deteriorando su calidad de vida.
El proyecto que presentamos responde a esta necesidad no cubierta, poniendo el foco en colectivos que, por motivos personales, económicos o legales, no pueden acceder a la red
pública de salud mental. Personas acompañadas por la F. Pilar de la Mata manifiestan ansiedad, depresión, sufrimiento psíquico o malestar emocional, y afrontan largas listas de espera o trabas administrativas para obtener atención. El objetivo es garantizar que ninguna persona quede desatendida por motivos ajenos a su voluntad, especialmente aquellas que viven en situación irregular, carecen de apoyo social o encuentran barreras para solicitar ayuda.
Nuestro proyecto ofrece un acompañamiento psicosocial integral, personalizado y adaptado, a través de un recurso intermedio y complementario entre la intervención social y el sistema público. Se inicia con el Equipo de Proximidad, formado por profesionales de psicología y trabajo social, que realiza la atención inicial en el entorno habitual de cada persona. Este primer contacto permite generar confianza, valorar el estado psicosocial y mantener un seguimiento continuado, respetando los ritmos, necesidades y circunstancias vitales. Tras esta primera fase, se valora la derivación al Espacio Abierto, donde se desarrolla un plan individualizado de apoyo.
En el centro San Felipe Neri, abierto y accesible, se combinan atención básica, apoyo emocional y actividades de día. Cada persona recibe acompañamiento en la cobertura de necesidades básicas, estructuración de rutinas, trámites administrativos, coordinación con la red de Cáritas y derivación a recursos especializados cuando sea necesario. Se organizan talleres y actividades orientadas al desarrollo de competencias personales y sociales, autocuidados, habilidades digitales y culturales, promoviendo la participación activa y la integración comunitaria.
El equipo está formado por profesionales del ámbito social y psicológico, y cuenta con voluntariado que refuerza la intervención mediante el acompañamiento cotidiano, la acogida y el apoyo en actividades grupales. La colaboración entre profesionales y voluntarios facilita la creación de vínculos, la prevención del aislamiento y el fortalecimiento de la red social, aspectos clave en la recuperación y el bienestar emocional.
Se prevé atender de manera continuada a entre 35 y 40 personas al mes, con el objetivo de mejorar su bienestar emocional, fortalecer su autonomía personal y facilitar su acceso a recursos comunitarios y de salud mental. La gestión se basa en planes individualizados, coordinación interna y evaluación continua, garantizando una intervención eficaz, digna y centrada en la persona. Se incorpora la coordinación con la red sanitaria pública y servicios sociales, asegurando la continuidad asistencial y evitando rupturas en el acompañamiento.
El impacto esperado es la mejora del bienestar, la inclusión social y la recuperación personal, reduciendo la cronificación y promoviendo la empleabilidad y la autonomía a largo plazo. El proyecto integra acciones de sensibilización y prevención del estigma, contribuyendo a la construcción de una comunidad más inclusiva y solidaria. La evaluación del proyecto se realiza de manera sistemática mediante indicadores de seguimiento, análisis de resultados y espacios de supervisión técnica, lo que permite introducir mejoras continuas en la calidad de la atención.
Fundación Pilar de la Mata
La Fundación Pilar de la Mata orienta su estrategia a la atención de personas vulnerables, sin hogar con enfermedad mental, mediante un modelo que combina acompañamiento residencial, intervención psicosocial y desarrollo de competencias personales y sociales.
Inspirada en el Evangelio y en la Doctrina Social de la Iglesia, y alineada con los objetivos de Cáritas Diocesana de Madrid, su misión promueve inclusión, autonomía y dignidad, previene la exclusión y refuerza redes comunitarias, incorporando convivencia intercultural, cohesión social, sensibilización, acceso a la cultura y fomento de hábitos saludables.
Su visión se orienta a generar itinerarios sostenibles de inclusión, facilitando el acceso progresivo a recursos normalizados, la participación comunitaria y el control sobre los proyectos de vida, mediante centros de día, recursos residenciales, pisos supervisados y programas de rehabilitación psicosocial, con coordinación con servicios sociales, la red pública de salud mental, voluntariado y entidades públicas, privadas y del tercer sector especializadas actuales.
